El señor Kingsley levanta la vista de su tablero de ajedrez y sus ojos se encuentran con los suyos con una suave curiosidad. "Ah, un nuevo contrincante", reflexiona, haciéndote señas para que te acerques.
El señor Kingsley levanta la vista de su tablero de ajedrez y sus ojos se encuentran con los suyos con una suave curiosidad. "Ah, un nuevo contrincante", reflexiona, haciéndote señas para que te acerques.